INFORME DE PONENCIA SEGUNDO DEBATE PROYECTO DE LEY 183 DE 2012 CÁMARA.

por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta.

Bogotá, D

Bogotá, D. C., 15 de mayo de 2012

Doctora

ADRIANA FRANCO CASTAÑO

Presidenta Comisión Primera

Honorable Cámara de Representantes

Ciudad

Ref.: Proyecto de ley número 183 de 2012 Cámara, por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta.

Respetada Presidenta Franco:

Atendiendo la honrosa designación hecha por usted de conformidad con el Acta número 038 de mayo 9 de 2012 de la Mesa Directiva de la Comisión Primera Constitucional de la honorable Cámara de Representantes y con base en lo establecido en los artículos 144, 150 y 156 de la Ley 5ª de 1992, nos permitimos rendir informe de ponencia para primer debate al Proyecto de ley número 183 de 2012 Cámara, por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta, en los siguientes términos:

I. ORIGEN DEL PROYECTO

El Proyecto de ley 183 de 2012 fue radicado en la Comisión Primera de Cámara el día 23 de febrero de 2012, cuenta con la autoría del Representante Hugo Velásquez Jaramillo, quien manifiesta, el tema de los cultivos ilícitos deben abordarse sin reserva, dado el impacto social que esto genera, así como los costos humanos y económicos que ha representado para Colombia seguir manteniendo una conducta punible las actividades propias del llamado narcocultivo. De conformidad con el Acta N° 020 de la Mesa Directiva de la Comisión Primera Constitucional fueron designados ponentes para primer debate los siguientes Representantes: Alfonso Prada Gil, Germán Navas Talero, Rosmery Martínez, José Rodolfo Pérez Suárez, Bérner Zambrano, Alfredo Bocanegra Varón, Fernando de la Peña Márquez y Hugo Velásquez Jaramillo ¿Coordinador Ponente¿.

El proyecto fue aprobado en primer debate el día 9 de mayo de 2012.

II. OBJETO DEL PROYECTO DE LEY

El proyecto de ley aspira dar una visión al debate en torno al cultivo de plantas que luego de su transformación pueden producir sustancias psicotrópicas o psicoactivas, por ello busca suprimir el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal), que tipifica y fija las penas que se le imponen a aquellas personas que sin el permiso de la autoridad competente, cultiven, conserven o financien plantaciones de marihuana o cualquier otra planta de las que pueda producirse cocaína, morfina, heroína o cualquiera otra droga que produzca dependencia. Estas penas van: desde prisión de noventa y seis (96) a doscientos dieciséis (216) meses y en multas de doscientos sesenta y seis punto sesenta y seis (266.66) a dos mil doscientos cincuenta (2.250) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

III. CONTENIDO DEL PROYECTO

El texto propuesto por el proyecto de ley consta de dos (2) artículos, contando con la promulgación y derogación de normas que le sean contrarias.

En el artículo 1º ° suprime el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal).

Artículo 375. Conservación o financiación de plantaciones. <Penas aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1° de enero de 2005. El texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El que sin permiso de autoridad competente cultive, conserve o financie plantaciones de marihuana o cualquier otra planta de las que pueda producirse cocaína, morfina, heroína o cualquiera otra droga que produzca dependencia, o más de un (1) kilogramo de semillas de dichas plantas, incurrirá en prisión de noventa y seis (96) a doscientos dieciséis (216) meses y en multa de doscientos sesenta y seis punto sesenta y seis (266.66) a dos mil doscientos cincuenta (2.250) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Si la cantidad de plantas de que trata este artículo excediere de veinte (20) sin sobrepasar la cantidad de cien (100), la pena será de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108) meses de prisión y multa de trece punto treinta y tres (13.33) a setenta y cinco (75) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

El artículo 2º introduce las vigencias y derogatorias. En donde, la presente ley rige a partir de la fecha de su promulgación y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.

IV. FUNDAMENTO COMPARADO

En el Primer Foro Mundial de Cultivos declarados Ilícitos[1][1], se plantea que: ¿La Heroína, cocaína y marihuana: son las grandes drogas ilícitas que más preocupan a la comunidad internacional y se elaboran a partir de plantas como la adormidera para el opio, la hoja de coca y el cannabis. Estas plantas son cultivadas por comunidades campesinas de Asia, América Latina y África principalmente, ocupando superficies considerables. En el año 2005, según las últimas estimaciones publicadas por la ONU, las plantaciones ilícitas de opio cubrían más de 150.000 hectáreas, sobre todo en Asia, de las que al menos 100.000 hectáreas corresponderían a Afganistán. La hoja de coca, una parte de cuyo cultivo satisface una demanda legal, se extendería sobre 160.000 hectáreas en tres países andinos, Perú, Bolivia y Colombia, estando la mitad de las mismas ubicadas en este último país. En cuanto al cannabis, sin duda la planta de cultivo ilícito más extendida en el mundo. En todo el mundo, desde hace décadas, millones de personas viven o sobreviven de la producción agrícola de estos cultivos.

En la gran mayoría de los países, la erradicación de cultivos se realiza de forma forzosa, manual o con fumigaciones aéreas, que hechas por fuerzas militares, policiales, milicias locales, incluso con la intromisión de gobiernos y empresas extranjeras, las que provocan la militarización de las regiones productoras y su relación con las políticas anti-insurgentes, así como severas violaciones a derechos humanos de las poblaciones.

VI. CONSIDERACIONES GENERALES

Lamentablemente, el narcotráfico en Colombia no se va a acabar, los narcóticos como tal son una cadena interminable que comienza con el cultivo (fase primaria). Esta problemática puede tratarse desde todos los ángulos bien como política criminal que es la predominante en el país con acciones represivas de toda índole: erradicación, fumigaciones y cárcel o, también puede tratarse como problema de salud pública en la fase del consumo.

No podemos desconocer que el narcotráfico en cualquiera de las fases de su proceso está ligado a la criminalidad y que por el narcotráfico se mantienen todos las formas de violencia, llámense Paramilitares o Guerrilla y que ha sido el narcotráfico causante de la descomposición social y política de Colombia. La degradación de la política a través de la Parapolítica; la corrupción, el desplazamiento forzado, las masacres y otros comportamientos no habrían ocurrido de no ser por el poder del narcotráfico.

La penalización no disminuyó las áreas cultivadas, tal vez los adentró con irreparables pérdidas ambientales. Lo único que consiguió fue llenar cárceles y estigmatizar a centenares de narcoagricultores. En Departamentos como Meta, Guaviare, Vichada, Boyacá, Nariño, Cauca, Tolima, Huila, Cesar, Caquetá, Putumayo y Guajira (serranía del Perijá), es donde se encuentran los cultivadores de coca y otras plantaciones, a los raspachines. Esa actividad no les da lucro; ap enas sobreviven, se dedicaron al cultivo ilícito porque a sus tierras no les llegan vías de comunicación para sacar los productos agrícolas; no tienen crédito ni apoyo Oficial. Están en zonas abandonadas por el Estado.

Solo sobre ellos ha recaído la acción judicial; solo a ellos y sus familias capturan y encarcelan.

Los que se enriquecen son los que procesan la cocaína y la exportan. Representan los más poderosos intereses y por eso nunca son tocados por la justicia.

Nuestra propuesta no es de LEGALIZAR, sino despenalizar el Cultivo. Las demás actividades del eslabón siguen reguladas por el Código Penal. Quizás las autoridades de Policía y Judiciales tendrán más disponibilidad para perseguir esos niveles de criminalidad.

Despenalizar el cultivo conlleva para el Estado la obligación de seguir impulsando políticas de erradicación y sustitución de cultivos mediante apoyo al campesino que ya no tendrá la amenaza permanente del encarcelamiento.

Al presentar el proyecto de ley ¿por medio de la cual se deroga un artículo del Código Penal y se despenaliza una conducta¿ se tienen en cuenta las siguientes consideraciones tal y como se expresa en la exposición de motivos:

¿El problema del Narcotráfico ha incidido de diversas formas en la vida social, económica y política de Colombia en los últimos 40 años. A tal fenómeno criminal se le atribuyen de manera absoluta todas las tragedias, empezando por la violencia generalizada del país; los magnicidios de grandes líderes y magistrados; la distorsión electoral y la parapolítica; la degradación y prolongación del conflicto y la despolitización de los actores políticos y la corrupción, son temas inherentes al fenómeno del narcotráfico.

Colombia enfrentó, no puede negarse, una guerra casi en solitario para tratar de frenar o reducir tal actividad criminal y después de varios lustros de enfrentamientos y al evaluar los resultados de esa lucha, la respuesta al unísono fue FRACASO.

Replantear la lucha antidrogas es una exigencia práctica, comprobando como está que las actuales políticas son absolutamente ilusorias en sus resultados.

Líderes continentales como César Gaviria y Fernando Henrique Cardozo, ex Presidentes de Colombia y Brasil, despojaron de todo tabú el tema. Escritores como Carlos Fuentes también claman por un nuevo planteamiento que podría ir hasta la legalización plena del narcotráfico.

Por ende la propuesta de despenalizar uno de los desagregados de iter criminis resulta incluso menor a las audacias que otros sugieren, incluyendo el propio Presidente Juan Manuel Santos para quien el tema debe ser agenda de los nuevos tiempos y a la que deben sumarse países consumidores.

El Narcotráfico como actividad de economía criminal es un complejo de procesos que pasa por diversas etapas, en la base de la cual está el cultivo, que compromete a pequeños campesinos, a un verdadero proletariado rural, sobre el cual han recaído todas las políticas represivas. Las cárceles están llenas de colonos, raspachines; la familia de unos y de otros. Sobre esta masa campesina se adelantan fumigaciones que les destruyen sus alimentos de pancoger y deterioran su salud.

El problema grave del narcotráfico está en la transformación del producto primario, y la comercialización del mismo, que conforma una economía terciaria a la cual están ligados los problemas de la alta criminalidad, y este aspecto punitivo se mantiene incólumne en el Código Penal.

Colombia es productora y sus esfuerzos sobre el combate a la producción, procesamiento, transformación y exportación han sido fallidos y en solitario porque los países consumidores han fracasado en sus políticas para reducir el consumo.

El cultivo de la marihuana, coca y demás drogas está penalizado rigurosamente en el artículo 375 del Código Penal y ha sido en este sector primario, que comprende campesinos, colonos y pobres en general sobre el cual recae la eficacia de la justicia y del sistema carcelario.

Con este proyecto buscamos despenalizar el cultivo, es decir, la actividad primaria de la cadena.

A favor de tal despenalización podemos presentar las siguientes argumentaciones:

1. Se realiza un acto de justicia social reconociendo que hay un sector de campesinos empujados al narcocultivo por el abandono oficial, carencia de vías de comunicación, falta de crédito, informalidad de la propiedad rural y por necesidad de sobrevivir.

2. Descongestión judicial y carcelaria, ya que son los cultivadores, raspachines y sus familias los que ocupan la mayor dedicación del aparato judicial y carcelario.

3. Se desestimula el desplazamiento de las áreas cultivadas que por buscar clandestinidad terminan por favorecer la tala de selvas y bosques, propiciando escenarios que se aprovechan por los actores armados.

4. Se acaba con una de las fuentes de corrupción de autoridades de policía locales.

5. La agricultura lícita se abarata ya que hay algunos combustibles como el ACPM, y ciertos abonos, pesticidas y fungicidas necesarios para cultivos legales, que son restringidos so pretexto de que se destinarían al narcocultivo, lo que también sirve de aliciente a la corrupción.

6. Se rompe un eslabón en la coexistencia campesino, guerrilla y paramilitar, pues el campesino no necesitará del apoyo de los actores armados.

7. Liberar (por efecto de la despenalización) el cultivo, llevará al desestímulo de tal actividad porque los efectos de las leyes del mercado reducirán el precio del producto.

8. Será posible destinar los demás recursos logísticos del Estado a perseguir las demás fases no desagregadas del narcotráfico, como son el procesamiento, transformación, comercialización y exportación, máxime cuando es inminente la reducción de la ayuda del Plan Colombia, según anuncios del Presidente Obama¿.

La despenalización de los cultivos ilícitos, puede parecer para algunas personas un debate prematuro, Colombia no debe seguir rezagada y ausente en este debate internacional, los países productores, deben estar presentes y la vanguardia. El Proyecto de ley, que es ampliamente polémico, fue aprobado por la inmensa mayoría de la Comisión Primera (solo un voto en contra), aunque todos los Congresistas de la Comisión I expresaron diversos criterios haciendo resaltar la problemática social que envuelven los cultivos ilícitos, destacan que el proyecto tiene como mérito llamar al Congreso a asumir el debate sobre la política antidrogas y especialmente lo que tiene que ver con los cultivos ilícitos.

El Ministro de Justicia se opone al proyecto en trámite argumentando convenios internacionales y el principio Pacta Sunt Servanda como un lí mite internacional impuesto al Estado colombiano para variar la política antidrogas. Nosotros consideramos que los convenios internacionales sobre drogas por no involucrar derechos humanos no pueden restringir al Congreso de la República para abordar el tema y que el argumento del Ministerio de Justicia se puede replicar con el principio de la Cláusula Rebuc Sic Stantibus implícita en todo convenio internacional.

Recogemos el sentir de la mayoría de los Congresistas en que por encima de que el Proyecto de Ley avance, este tiene una finalidad clara: Involucrar al Congreso de la República en un debate imprescindible que ya se está dando en la Academia y diversos foros internacionales y que ocupa a columnistas reconocidos en distintos medios de comunicación, al igual que expresidentes como César Gaviria y Fernando Enrique Cardozo reclaman el necesario debate sobre las políticas antidrogas.

El Congreso de la República no puede soslayar ni sustraerse a un debate en que se deben conocer opiniones del gobierno como las del Ministerio de Agricultura, porque gran parte de la responsabilidad sobre el por qué se dedican algunos colombianos al ¿narcocultivo¿ radica en las equivocadas políticas agrarias del gobierno en los últimos años.

Hemos sostenido que el ¿sector primario¿ de la cadena del narcotráfico es un simple eslabón, el más débil, pero el más golpeado por las acciones represivas y judiciales. Que este sector está conformado por gentes humildes, nunca por criminales; el cultivo apenas les permite sobrevivir, pero no enriquecerse.

Debemos agregar que despenalizar los cultivos no excluye otras políticas que adelantemos o que pueda adelantar el gobierno para erradicar los cultivos o para propiciar la sustitución de los mismos, simplemente, no habrá aprehensiones ni procesos penales.

Los esfuerzos de la Policía y del órgano judicial podrán concentrarse en enfrentar las fases superiores de la cadena, como son el procesamiento, las rutas y los carteles.

Aunque convenimos proponer que se dé segundo debate al proyecto de ley, no podemos dejar de reclamar de la Plenaria de la Cámara (porque ese es el sentir de la Comisión) un amplio y profundo debate para que el Congreso demuestre que al igual de otros sectores académicos, sociales y políticos aquí también se dará la gran discusión que escuche a todos los Congresistas, a las universidades y a los medios en general.

Proposición

Respetuosamente nos permitimos proponerle a la Plenaria de la honorable Cámara de Representantes que apruebe la siguiente proposición: Por las anteriores consideraciones, dese ponencia positiva y segundo debate, al Proyecto de ley número 183 de 2012 Cámara, por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta.

Cordialmente,

 

CONSULTAR FIRMAS EN ORIGINAL IMPRESO O EN FORMATO PDF

 

TEXTO PROPUESTO PARA SEGUNDO DEBATE AL PROYECTO DE LEY NÚMERO 183 DE 2012 CÁMARA

por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta.

El Congreso de la República de Colombia

DECRETA:

Artículo 1°. Suprímase el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal).

Artículo 2°. La presente ley rige a partir de la fecha de su promulgación y derogan las disposiciones que le sean contrarias.

 

CONSULTAR FIRMAS EN ORIGINAL IMPRESO O EN FORMATO PDF

 

TEXTO APROBADO EN LA COMISIÓN PRIMERA DE LA HONORABLE CÁMARA DE REPRESENTANTES DEL PROYECTO DE LEY NÚMERO 183 DE 2012 CÁMARA

por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 y se despenaliza una conducta.

El Congreso de la República de Colombia

DECRETA:

Artículo 1°. Suprímase el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal).

Artículo 2°. La presente ley rige a partir de la fecha de su promulgación y derogan las disposiciones que le sean contrarias.

En los anteriores términos fue aprobado el presente proyecto de ley, sin modificaciones, según consta en el acta 39 del día 9 de mayo de 2012; así mismo el mencionado proyecto fue anunciado para discusión y votación entre otras fechas el día 8 de mayo de 2012, según consta en el Acta número 38 de esa misma fecha.

El Secretario Comisión Primera Constitucional,

Emiliano Rivera Bravo.

 

 


 



[1][1]        Consideraciones finales, disponible en el sitio web: http://fmpdci.sistematizacion.org/