CONSIDERACIONES AL PROYECTO DE LEY 170 DE 2016 SENADO, 062 DE 2015 CÁMARA

CONSIDERACIONES DE LA ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE EMPRESAS DE MEDICINA INTEGRAL AL PROYECTO DE LEY NÚMERO 062 DE 2016 CÁMARA, 170 DE 2016 SENADO por la cual se modifica la cotización mensual al Régimen Contributivo de Salud de los Pensionados.

Bogotá, D

Bogotá, D. C., septiembre 29 de 2016.

Honorables Senadores

Comisión Séptima

Senado de la República

Ciudad

Referencia: Comentarios al Proyecto de ley número 62 de 2015 Cámara, 170 de 2016 Senado, por la cual se modifica la cotización mensual al Régimen Contributivo de Salud de los pensionados.

Respetados Senadores:

De la manera más atenta, nos permitimos remitir los siguientes comentarios e inquietudes, respecto al Proyecto de ley número 62 de 2015 Cámara, 170 de 2016 Senado, en referencia, el cual inicia su tercer debate en esta honorable Comisión.

Comentarios

Reducción de Recursos del Sistema de Salud

Si bien el proyecto plantea una mayor protección económica a la población pensionada de menores ingresos, también es cierto que en esta coyuntura económica, la adopción de medidas que disminuyan los recursos del sistema de salud afectará en forma importante la sostenibilidad del sistema a corto y mediano plazo.

Riesgo financiero actual

En los últimos años se han venido afectando los ingresos del sistema e incrementando los costos colocando en riesgo el equilibrio y sostenibilidad futura, situación que tiende a agravarse en la actualidad como lo ha señalado el Ministro de Salud que ha estimado el déficit para el 2017 en 4.5 billones de pesos.

Afectación financiera por disminución de las cotizaciones en salud

Actualmente el Régimen Contributivo se financia con los ingresos derivados de las cotizaciones y con el CREE. Estas fuentes dependen por definición del comportamiento del empleo formal e informal y de la capacidad económica de cotizantes (dependientes, independientes, pensionados) y empresas, variables que dependen del rumbo general de la economía.

Aunque en los últimos años se haya evidenciado un ligero aumento del número de cotizantes, entre otras medidas, por el esfuerzo en el control de la evasión, la verdad no es probable esperar un aumento representativo de personas que aporten al sistema, dada la difícil situación de la economía actual, especialmente cuando se considera la variable de un desempleo cercano al 10% según indicadores del DANE durante el 2016.

El disminuir el porcentaje de aportes que realiza la población pensionada, representaría un importante déficit y difícilmente recuperable golpe para los ingresos y finanzas del sector salud, que no sería posible suplir o cubrir con nuevos cotizantes ya que el pequeño aumento de los mismos no alcanzaría a cubrir el desfinanciamiento estimado en 3.22 billones anuales, de acuerdo a las cifras reportadas por el Ministerio de Hacienda.

Afectación de derechos fundamentales por Reducción de Recursos

La razón de ser de los recursos de la salud es servir de garantes en la protección y ejercicio de los derechos fundamentales a la vida digna, la salud y la seguridad social entre otros, pero esta garantía a cargo del Estado requiere de unos recursos mínimos y de un manejo responsable de los mismos.

Una reducción considerable de los ingresos del sistema de salud, en un valor de 3.22 billones anuales genera una afectación directa de los pacientes que necesitan atención, ya que no guarda ninguna lógica que mientras la cobertura poblacional y las prestaciones a cargo de las aseguradoras aumentan, los recursos disminuyan.

Adicional a lo anterior, se debe considerar que ya el sistema de salud sufre en la actualidad de un desequilibrio financiero, cuyas causas pueden ser explicadas por una mayor tasa de utilización de servicios de lo que llamamos POS originada en una mayor prescripción pero también por el envejecimiento de la población afiliada al contributivo, un aumento en los costos de prestación especialmente en medicamentos (el IPC de medicamentos fue de 8.2% en agosto de 2016), un aumento en las coberturas de los beneficios establecidas en las normas de afiliación recientemente expedidas, entre las causas más relevantes.

De acuerdo a recientes estudios hechos por Acemi, la situación del Régimen Contributivo es deficitaria y contrario a quitar o disminuir ingresos de los recursos, lo que se necesitan son fuentes adicionales para solventarlo y financiar presiones sobre el gasto que ya empezaron a generar situaciones como la aplicación de la Ley Estatutaria de Salud que amplía el abanico de prestaciones y exige una autonomía total para el médico tratante. Se ha señalado entonces, que lo que se requiere es un aumento en las cotizaciones u otros recursos o, para el 2017, recursos adicionales del presupuesto nacional.

Es claro que una disminución en los ingresos del sistema tendrá una consecuencia directa sobre la atención y calidad de los servicios de salud, siendo así las cosas, sería mucho más difícil garantizar una debida atención con menos recursos.

El aumento en el envejecimiento de la población colombiana acarreará una mayor demanda de servicios de salud

De acuerdo al ¿Informe Mundial sobre el envejecimiento y la salud¿ publicado por la Organización Mundial de la Salud en 2015, por primera vez en la historia, la mayoría de las personas pueden aspi rar a vivir más de 60 años, esto debido, entre otras causas, a un aumento sostenido de la esperanza de vida.

Los avances en ciencia y medicina están permitiendo que la mayoría de las personas vivan hasta la vejez, por lo anterior, una proporción cada vez más grande de la población será de personas mayores. Siendo así las cosas y de acuerdo a este Informe, ¿si queremos construir sociedades cohesivas, pacíficas, equitativas y seguras, el desarrollo tendrá que tener en cuenta esta transición demográfica y las iniciativas tendrán que aprovechar la contribución que las personas mayores hacen al desarrollo y, al mismo tiempo, garantizar que no se las excluya¿[1][1].

Pero Colombia no se aleja de esta realidad, de acuerdo a estudios hechos por el Ministerio de Salud y Protección Social en el documento titulado ¿Envejecimiento Demográfico. Colombia 1951-2020. Dinámica Demográfica y Estructuras Poblacionales¿, en Colombia se ha empezado a ver un importante descenso de la fecundidad y la reducción de la mortalidad en distintas etapas vitales, lo cual trae como consecuencia el proceso de envejecimiento de la población.

Advierte el documento referido que, ¿los aumentos tanto del volumen como del peso relativo de la población mayor han sido evidentes en los últimos años, lo cual se evidencia al comparar, por ejemplo, la población con 60 años y más del año 1985 con la de 2005, que pasó de 2.1 millones a 3.8 millones de personas respectivamente, lo cual equivale a un aumento del 78% de esta población¿[2][2].

Igualmente refiere que ¿El envejecimiento demográfico en Colombia se caracteriza por estar pasando una transición avanzada caracterizada por una reducción en su tasa de fecundidad, un incremento de la población en edad de trabajar, una reducción de la población infantil y el incremento de la población mayor de 60 años. La evidencia del control de la natalidad y la disminución de la morbilidad y mortalidad en los últimos 50 años en el país dieron como resultado un crecimiento significativo del grupo poblacional de personas mayores, lo cual plantea un reto para el manejo económico y social de estas personas, en la medida que sus condiciones educativas y de cotización al sistema de seguridad social en pensiones no tuvo amplia cobertura¿[3][3].

De acuerdo al Informe referido, hecho por la OMS ¿aunque se suele suponer que el aumento de la longevidad viene acompañado de un período prolongado de buena salud, no hay pruebas sólidas de que las personas mayores en la actualidad gocen de mejor salud que sus padres a la misma edad. Algunos estudios longitudinales indican una posible disminución de la prevalencia de la discapacidad grave en los países ricos, pero esta tendencia no parece extenderse a la discapacidad menos grave e incluso puede haberse estancado. El panorama en los países de ingresos bajos y medianos es aún menos claro¿[4][4].

Por lo anterior, lo más probable es que al envejecer, las personas presenten multimorbllidad, es decir, varias enfermedades crónicas al mismo tiempo, interacciones entre los trastornos, entre una afección y las recomendaciones de tratamiento para otra afección, y entre los medicamentos recetados para diferentes trastornos.

Para citar un ejemplo, y según cifras manejadas por Acemi respecto a sus EPS agremiadas, ¿desde el año 2010 hasta el año 2013, la frecuencia de consulta médica ambulatoria (general y especializada) se mantuvo constante en 3 consultas/año por afiliado. La población de 60 o más años presenta mayor frecuencia de uso (6 consultas/año), seguida de la población menor de 1 año (con un promedio de 4 consultas/año por afiliado) y los grupos etarios de 1 a 4 años y de 45 a 59 años (3,8 consultas médicas/año), esto debido a que los tres primeros son grupos poblacionales de riesgo que presentan mayores necesidades y pertenecen a programas especiales o programas de rehabilitación, seguimiento y control¿[5][5]. (Resaltado propio).

Es decir, que entre más población mayor tenga el país, es altamente probable un aumento en la demanda de servicios de salud, atenciones y prestaciones médicas que necesitan y necesitarán mayores ingresos y las cuales deben seguir siendo respaldadas en parte por los recursos que llegan al sistema a través de los aportes de la población pensionada, los cuales, al final, terminan siendo reinvertidos en ellos mismos, considerando que es uno de los grupos poblacionales que por sus especiales condiciones de salud requieren en mayor medida los servicios de salud, así como también una mayor atención y protección.

Por todo lo anterior, una reducción en el porcentaje de la cotización de la población pensionada, lejos de brindarles un beneficio económico, lo que generará a largo plazo es una disminución de la calidad de vida que se obtiene a través del pleno goce del derecho a la salud, ya que habrá menos recursos para la atención de una población tan siniestrada por sus diversas condiciones.

Los aportes al Sistema de Salud de los Pensionados no representan inequidad y reafirman el principio de solidaridad del SGSSS

Respecto a la naturaleza jurídica de las cotizaciones en salud la Corte Constitucional en diversos pronunciamientos ha señalado que:

¿(i) se trata de rentas parafiscales que constituyen un instrumento para la generación de ingresos públicos, representadas en forma de gravamen que se establece con carácter impositivo por la lev para afectar a un determinado y único grupo social o económico, y que debe utilizarse en beneficio del propio grupo gravado; (ii) es un gravamen que se cobra a un grupo de personas afiliadas al Sistema de Seguridad Social en Salud, cuya destinación específica es financiar ese mismo Sistema, con fundamento en los principios de solidaridad, eficiencia y universalidad; (iii) se caracteriza, a su vez, ¿por su obligatoriedad, en cuanto se exigen como los demás tributos en ejercicio del poder coercitivo del Estado; su determinación o singularidad, ya que solo grava a un grupo, sector o gremio económico o social; su destinación específica, toda vez que redunda en beneficio exclusivo del grupo, sector o gremio que los tributa; )...)¿[6][6]. (Resaltado propio)

De otro lado, hay que considerar en cuanto al deber que tienen los pensionados de cotizar en materia de salud, que la Corte ha estimado que ¿(i) es un desarrollo natural de los preceptos constitucionales que la ley ordene brindar asistencia médica a los pensionados y que prevea que estos paguen una cotización para tal efecto, ya que la seguridad social no es gratuita sino que se financia, en parte, con los mismos aportes de los beneficiados, de conformidad con los principios de eficiencia, solidaridad y universalidad; y (ii) no viola la Constitución que el legislador establezca que los pensionados deben cotizar en materia de salud¿[7][7].

Por lo anterior, contrario a considerar que los aportes actualmente hechos a los pensionados constituyen una vulneración a su derecho a la igualdad, lo que realmente constituye es una aplicación del principio de solidaridad y contribución a la sostenibilidad del sistema de salud.

Agradecemos la atención prestada, esperando sean considerados los anteriores argumentos en los debates restantes en esta honorable Institución.

Cordialmente,

 

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[1][1]  Informe Mundial sobre el envejecimiento y la salud. OMS. 2015. Página 17.

 

[2][2]  Envejecimiento Demográfico. Colombia 1951-2020. Dinámica Demográfica y Estructuras Poblacionales. Ministerio de Salud y Protección Social. Junio 2013. Página 17.

 

[3][3]  Ídem página 27.

 

[4][4]  Informe Mundial sobre el envejecimiento y la salud. OMS. 2015. Página 4.

 

[5][5]  Cifras en Indicadores del Sistema de Salud. Publicación 2015. ACEMI. Página 50.

 

[6][6]  Sentencias: C-1000 de 2007, C-655 de 2003, C-490 de 1993, C-308 de 1994, C-253 de 1995, C-273 de 1996 y C-152 de 1997.

 

[7][7]  Sentencia C-126 de 2000.