Contra lo establecido, Oscar Torres Duque, a cuyo cargo estuvo esta selección, sostiene que el ensayo en Colombia no comienza con Baldomero Sanín Cano como se había dado por sentado hasta la publicación de este libro. El ensayo, según el antologista, es "la función poética del pensamiento y su capacidad de convertirse en materia plástica y sonora, siempre conservando la sustancia argumentativa, el talante de agudeza específica para relacionar de manera novedosa dos o más realidades: Mínimo, el mundo y el yo del autor, o el autor o su propio tema". Por este camino penetran al campo movedizo del ensayo en compañía de sus más reconocidos cultores, figuras de la talla de Simón Bolívar y sus Ensayos sobre las diferencias sociales en América; Gilberto Alzate Avendaño con La revolución a la derecha; Tomás Vargas Osorio y su Nuevo sentido de la violencia o Gonzalo Sánchez Gómez con La violencia y la supresión de la política, personajes desconocidos en estos terrenos, pero cuyas sabias y algunas muy añosas reflexiones nos deparan, aun hoy, esclarecedoras luces sobre el presente y porvenir de la Patria. En la introducción al tema, además de considerar el ensayo como un género no claramente delimitado, Torres Duque nos advierte que el buen éxito, "la representatividad" de una obra de este tipo depende además de otros factores que pueden escapar del control del antologista, o no depender de sus criterios axiales de selección, o los que se deriven de la compleja selección misma. No obstante, todos los obstáculos, en esta obra se le midió a contar algo de lo que él llama "mi destino fatal de antologista".

Valor $20.000  


:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
[volver]